El precio del barril de brent para entrega en diciembre subió un 3,14% este viernes, alcanzando los 116,72 dólares en el mercado de futuros de Londres. Este incremento se debe a temores por el suministro de petróleo en medio de una escalada bélica en Oriente Medio.

La preocupación por posibles interrupciones en el suministro se centra en el golfo Pérsico, donde Irán ha realizado ataques a buques en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte de crudo. Además, las tensiones en Arabia Saudí han aumentado debido a ofensivas de los hutíes de Yemen, lo que llevó a la petrolera Saudi Aramco a evacuar su sede central en Dhahran.

La situación se complica con la perspectiva de un prolongado enfrentamiento entre Washington y Teherán. Estados Unidos podría continuar en una situación de bloqueo con Irán, sin un acuerdo sobre su programa nuclear, mientras que se baraja un plan para una nueva ofensiva contra Teherán tras las elecciones legislativas en EE.UU.

Analistas del mercado advierten que el brent podría mantenerse entre los 110 y 120 dólares por barril, lo que podría elevar los riesgos inflacionistas y afectar a las bolsas y otros activos financieros. La diferencia de precio entre el brent y el crudo estadounidense WTI se acerca a su nivel más alto en once años, reflejando la prima de riesgo asociada a la guerra con Irán.