El presidente de la Comisión Electoral Central de Israel, el juez Noam Sohlberg, ha solicitado al jefe del Shin Bet, David Zini, que investigue denuncias sobre una posible injerencia extranjera en las recientes elecciones parlamentarias. Las sospechas apuntan a que fondos provenientes de Catar podrían haber influido en la participación electoral de las comunidades árabes en Israel.

El partido Likud, liderado por Benjamín Netanyahu, ha calificado las sospechas como "Raamgate", alegando que entidades extranjeras intentaron sobornar a votantes para favorecer a los partidos árabes. Por su parte, el opositor Gadi Eisenkot ha enfatizado la importancia de proteger la integridad de los comicios y ha acusado a Netanyahu de intentar deslegitimar los resultados electorales.

El presidente del partido Sionismo Religioso, Bezalel Smotrich, y el líder del partido Poder Judío, Itamar Ben Gvir, han pedido investigaciones y arrestos de líderes de partidos árabes. Sin embargo, la Policía de Israel ha desestimado las acusaciones del Likud, afirmando que no hay pruebas que respalden un intento de "robo electoral" por parte de los partidos árabes.