Irán ha calificado como "crimen de guerra" los ataques estadounidenses que resultaron en la muerte de cuatro personas, incluido un niño, y dejaron 68 heridos durante una boda en el sur del país. El Ministerio de Exteriores iraní emitió un comunicado condenando el ataque, comparándolo con incidentes previos en Minab y Lamerd. Los ataques estadounidenses también causaron la muerte de 18 personas, incluidos miembros de la Guardia Revolucionaria, y provocaron una respuesta iraní contra instalaciones militares de EE. UU. en varios países de la región.