Las nuevas inyecciones para perder peso, como Wegovy, Mounjaro y Ozempic, están mostrando un efecto secundario inesperado: la reducción del consumo de alcohol. Estos medicamentos, que contienen semaglutida o tirzepatida, imitan la hormona GLP-1 y suprimen el apetito, lo que también parece disminuir los antojos de alcohol. Investigaciones recientes sugieren que estos fármacos afectan la respuesta de recompensa en el cerebro, reduciendo así el deseo de consumir sustancias como el alcohol y la nicotina.
Lisa Rees, una usuaria del sur de Gales, ha experimentado una disminución significativa en su consumo de vino desde que comenzó a usar estos medicamentos. Antes solía beber hasta ocho botellas de vino a la semana, pero ahora su consumo se ha reducido a menos de la mitad. Otros usuarios, como Warren Thomas, también han notado una disminución en su deseo de beber alcohol, describiendo una menor tolerancia y menos ganas de consumirlo.
A pesar de estos efectos positivos, algunos usuarios, como Faye Goodwin, han encontrado que la reducción en el consumo de alcohol afecta su vida social. Investigadores como el doctor Christian Hendershot y el doctor Joseph Schacht destacan la necesidad de más estudios para entender completamente los efectos de estos medicamentos en el consumo de alcohol y otras adicciones.




