En la residencia del merenguero Julián Oro Duro, donde su esposa fue asesinada y él resultó herido en un supuesto asalto, las autoridades encontraron la inscripción "1,600" en un espejo. Este número ha sido vinculado a una banda delictiva, lo que ha generado especulaciones sobre su significado en el contexto del crimen.
La escena del crimen presentaba desorden, ropa tirada y manchas de sangre, sin signos de entrada forzada. La Policía Científica y la Dirección Central de Investigaciones Criminales trabajan para esclarecer los hechos y determinar la identidad de los responsables.
El fiscal Wilson Díaz describió la escena como conmovedora, mientras que el presidente Luis Abinader, desde Nueva York, expresó sus condolencias y pidió a los responsables que se entreguen. La investigación sigue en curso para establecer el motivo y las circunstancias del ataque.




