El cáncer de mama sigue siendo un desafío significativo para la salud pública de las mujeres, debido a su alta incidencia y las consecuencias físicas y emocionales que provoca. La detección temprana, junto con los avances médicos y el acceso a atención especializada, son cruciales para mejorar el pronóstico de las pacientes. Ricardo Domingo, cirujano general y oncólogo, enfatiza que identificar la enfermedad en sus primeras etapas puede marcar una diferencia significativa en las posibilidades de tratamiento y recuperación.

Domingo destaca que la detección temprana permite realizar cirugías conservadoras y tratamientos menos intensivos, mejorando los resultados oncológicos y estéticos. Sin embargo, el pronóstico también depende del subtipo tumoral y las características de cada paciente. El especialista advierte que el cáncer de mama no siempre se manifiesta con un bulto, sino también con cambios en las mamas, y recomienda la evaluación médica ante cualquier alteración.

La mamografía es fundamental para detectar lesiones antes de que sean palpables, y los avances científicos han ampliado las opciones terapéuticas disponibles. El tratamiento debe ser individualizado y, preferiblemente, manejado por un equipo multidisciplinario. En República Dominicana, el cáncer de mama es una preocupación sanitaria importante, con estimaciones de 3,244 nuevos casos en 2022, representando el 34.4% de los diagnósticos de cáncer en mujeres.

Domingo también llama la atención sobre las barreras económicas que retrasan los estudios y tratamientos, incluyendo gastos médicos, transporte y ausencias laborales.