La economía de Oriente Medio y los países vecinos experimentará una contracción del 2,1% en 2026, tras un crecimiento del 3,3% en 2025. Este cambio se debe a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán iniciada en febrero, según un informe del Banco Mundial.
El informe destaca un cambio en el patrón histórico de la región, que incluye el Norte de África, Afganistán y Pakistán. A diferencia de crisis anteriores, la parálisis del tráfico marítimo provocará una caída del 4,3% en los países del Consejo de Cooperación del Golfo.
Por otro lado, las naciones importadoras crecerán un 4,3% este año, frente al 3,9% de 2025. El Banco Mundial advierte de un impacto negativo en el turismo, la aviación y la logística, además de un aumento de la inflación por el encarecimiento de alimentos y fletes.
Para mitigar el deterioro, Ousmane Dione, vicepresidente del Banco Mundial para la región, instó a proteger a los hogares vulnerables y restaurar infraestructuras. Dione también mencionó un posible rebote económico del 7,8% en 2027 si el conflicto disminuye a finales de año.




