La Bolsa de São Paulo suspendió temporalmente sus operaciones debido a una fuerte caída, mientras el real brasileño se depreció un 12% frente al dólar. Este movimiento financiero se produjo tras la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro, el candidato preferido por el mercado.

La suspensión, conocida como "circuit breaker", se activa cuando las caídas superan el 10%. La victoria de Lula ha generado incertidumbre en los mercados, que esperaban una administración favorable a ajustes fiscales bajo Bolsonaro.

El mercado de divisas y las acciones de grandes compañías brasileñas, como XP, Itaú y Petrobras, registraron pérdidas significativas. La incertidumbre se extiende al mercado de deuda, con el Tesoro brasileño cancelando subastas de títulos públicos.

El desafío para Lula será transmitir estabilidad a los mercados sin abandonar sus compromisos sociales, mientras se espera la designación de su equipo económico y la definición de prioridades presupuestarias.