Aplazar el pago de una cuota de un préstamo o tarjeta de crédito puede acarrear más que un simple retraso. Dependiendo del contrato, el cliente podría enfrentar intereses por mora, gastos adicionales y efectos negativos en su historial crediticio si el incumplimiento se prolonga.
Los intereses por mora son cargos aplicados por las entidades financieras cuando no se paga una cuota en la fecha acordada. Estos intereses se acumulan desde el día siguiente al vencimiento, incrementando el total de la deuda.
Francisco A. Tavárez Vásquez, economista de la UASD, explica que la mora se genera desde el vencimiento de la cuota, sin un período de gracia obligatorio. Aunque algunos bancos ofrecen días de cortesía, esto no es un derecho del cliente.
ProUsuario informa que los intereses por mora dependen del capital pendiente, la tasa de interés pactada y los días de atraso. Estos intereses son una penalización por incumplimiento, distintos de los intereses normales del préstamo.
Además de los intereses, los clientes pueden enfrentar gastos de cobranza y reportes negativos en burós de crédito. Tavárez Vásquez recomienda comunicarse con la entidad financiera antes de caer en mora para negociar alternativas de pago.




