La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) ha comenzado una nueva fase de su despliegue en el centro de Puerto Príncipe, Haití. Los equipos de la GSF patrullan junto a la Policía Nacional de Haití (PNH) para asumir progresivamente las labores de vigilancia en la capital.
Un video difundido por la entidad muestra zonas devastadas por la violencia, con escombros, barricadas y casas abandonadas. La transición permitirá que efectivos de la PNH sean redistribuidos para apoyar operaciones de seguridad en Kenscoff, donde recientemente se registró un ataque que dejó al menos 47 muertos.
El ataque en Kenscoff, ocurrido entre el 23 y 24 de agosto, involucró a 150 hombres armados que dispararon contra residentes. Naciones Unidas verificó que 22 personas fueron ejecutadas en el patio de una iglesia, y 60 personas fueron tomadas como rehenes, de las cuales 13 fueron liberadas.




