Ante la amenaza de fenómenos naturales como huracanes, terremotos o inundaciones, el miedo es una reacción normal. En República Dominicana, un país expuesto a estos eventos, tomar medidas preventivas es una conducta responsable. Sin embargo, cuando el miedo domina la prevención, puede convertirse en un problema.
La neuropsicóloga Suliana Jiménez del Centro de Neurodiagnóstica del Este explica que el miedo es protector cuando ayuda a prepararse, pero se vuelve problemático si la respuesta es desproporcionada. Experiencias previas y rasgos de personalidad influyen en cómo se procesa el peligro, pudiendo llevar a respuestas extremas ante alertas meteorológicas.
Las señales de alerta incluyen miedo intenso, pensamientos catastróficos y síntomas físicos como palpitaciones y temblores. Jiménez recomienda tener un plan familiar de emergencia y limitar la exposición a redes sociales para evitar conductas compulsivas y trabajar en la regulación emocional.




