El pasado domingo 27 de septiembre, la República Dominicana experimentó dos temblores significativos que causaron alarma entre la población. El primero, de magnitud 4.1, ocurrió a las 6:06 a.m., seguido por otro más intenso de 5.6 a las 5:49 p.m., provocando evacuaciones en Santo Domingo.
El Centro Nacional de Sismología informó que estos eventos no son indicativos de un terremoto mayor inminente, aunque recomiendan mantener la preparación y precaución. Normalmente, el país experimenta alrededor de 15 sismos diarios, la mayoría de baja magnitud y no perceptibles para la población.
Los expertos explicaron que la actividad reciente no implica un riesgo inmediato, pero recordaron que los terremotos pueden ocurrir en cualquier momento. Las fallas tectónicas principales, como la placa Septentrional y la falla Enriquillo-Plantain Garden, son las más peligrosas en la región.
Respecto a teorías de conspiración sobre tecnología capaz de provocar terremotos, Sismología descartó su existencia, afirmando que la energía requerida para mover placas tectónicas es inmensa y no puede ser generada artificialmente con la tecnología actual.




