La estrategia de mano dura contra la delincuencia en República Dominicana es vista por expertos como un reflejo del fracaso de las políticas de seguridad ciudadana. Daniel Pou y Josefina Reynoso, especialistas en seguridad, critican la aplicación de "intercambios de disparos" como una medida ilegal y populista. Según Reynoso, desde 2020 se han registrado más de mil muertes en estos incidentes, lo que evidencia una violación a la presunción de inocencia y la inexistencia de la pena de muerte en el país.
Pou argumenta que la ejecución de presuntos delincuentes no resuelve el problema de fondo y dificulta la ruptura de las estructuras criminales. Reynoso aboga por una política de prevención e inteligencia, criticando la falta de una estrategia de seguridad consistente. En los últimos años, se han implementado múltiples planes de seguridad sin resultados efectivos, lo que refleja una gestión ineficaz del problema.




