Los políticos, especialmente diputados y senadores, son de los peor valorados por los ciudadanos en República Dominicana, según un estudio del IIDH/CAPEL sobre abstención electoral. A pesar del respaldo a la democracia, hay una baja confianza en partidos, políticos, el Congreso y procesos electorales, lo que explica la retirada de votantes de las urnas.
El 38% de los encuestados calificó a la clase política como corrupta, y casi seis de cada diez identificaron prácticas clientelares en períodos electorales. Además, el 73% considera que las campañas políticas no responden a los intereses ciudadanos, reforzando la desconexión entre representantes y representados.
El estudio advierte que la desconfianza en las instituciones podría transformar el no voto en una forma de protesta y deslegitimación del sistema político. La percepción negativa sobre la capacidad de los partidos para presentar propuestas distintas también contribuye a esta crisis de confianza.




