Las estructuras levantadas sobre el Boulevard de la 27 de Febrero en Santo Domingo no representan un riesgo significativo ante terremotos, según el geólogo Osiris de León. La avenida está construida sobre una terraza de roca caliza coralina de alta calidad, lo que permite que las ondas sísmicas viajen a gran velocidad sin causar amplificación destructiva.
De León explicó que esta característica geológica es la razón por la cual la ciudad Colonial resistió el terremoto de 1946. La calidad de las rocas tipo A y B en la zona asegura que la energía elástica de las ondas sísmicas se disipe en velocidad, evitando fuertes empujes horizontales que podrían derribar estructuras.
El experto también comentó sobre el remozamiento que la Alcaldía del Distrito Nacional planea implementar en el área, asegurando que no hay riesgo para el Gran Reloj Público y las vallas publicitarias. La estabilidad de las estructuras se debe a que están sobre rocas rígidas, similares a las de otras ciudades que han resistido terremotos.




