La guerra entre Estados Unidos e Irán se intensificó con el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes y el cierre del estrecho de Ormuz. Este conflicto, que había tenido una tregua desde abril, amenaza con desestabilizar aún más la región. El presidente Donald Trump ha advertido sobre posibles ataques a infraestructuras iraníes si Teherán no regresa a las negociaciones.

El estrecho de Ormuz, crucial para el tránsito mundial de petróleo y gas, es un punto focal en esta disputa. Los enfrentamientos reanudados han socavado los esfuerzos diplomáticos para mantener el alto el fuego acordado anteriormente. Más de 30 civiles han muerto desde la reanudación de los combates, y las tensiones continúan aumentando.

La ONU ha expresado su preocupación por las consecuencias socioeconómicas y humanitarias del bloqueo en esta ruta esencial. Teherán ha respondido atacando instalaciones estadounidenses en el Golfo, mientras que los Guardianes de la Revolución han prometido mantener el estrecho cerrado hasta que cesen las agresiones estadounidenses.