La falta de precipitaciones en Europa ha generado un déficit hídrico significativo, afectando ríos como el Sena y el Rin. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que las subidas de temperaturas asociadas al fenómeno de El Niño se notarán desde finales de año. John Kennedy, jefe de información climática de la OMM, explicó que las actuales olas de calor en Europa Occidental son producto del calentamiento global y un patrón persistente de sistemas de presión.
En julio, las altas presiones afectaron simultáneamente a Europa occidental, América del Norte y Asia Central, y en agosto, estas zonas continúan afectadas junto a partes del este asiático. Según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, Europa Occidental vivió su periodo junio-julio más cálido desde que existen registros. Actualmente, la región enfrenta la cuarta ola de calor del verano, con temperaturas superiores a los 35-36 grados en países como Francia, Suiza y Reino Unido.
Las altas temperaturas se acompañan de una ausencia de precipitaciones, visible en los bajos caudales de grandes ríos europeos. Clare Nullis, portavoz de la OMM, señaló que el déficit hídrico es considerable y no se resolverá con una simple tormenta de verano. Países como Hungría y Serbia estiman que serían necesarios entre 250 y 350 milímetros de precipitaciones adicionales para normalizar la situación.




