Alexander Féliz Ogando, quien ingresó a Dale Un Chance de la Asociación Popular de Ahorros y Préstamos (APAP) a los 17 años, ahora dirige el programa que lo apoyó. Este caso ilustra los aprendizajes duraderos del voluntariado, aunque medir su impacto sigue siendo un desafío.

Cristina Bello, voluntaria del Banco BHD, destaca el valor irreemplazable del tiempo dedicado al voluntariado. Según Vladimir Ganta de la OIT, las actividades realizadas durante la jornada laboral no se consideran trabajo voluntario, pero los programas corporativos siguen siendo valiosos por su contribución social.

Un estudio reciente utilizó el costo de reemplazo para valorar el tiempo de voluntariado en 25 empresas, de las cuales 13 respondieron. Se registraron 2,052 empleados voluntarios, representando el 7.3% de la plantilla conjunta de 28,106 trabajadores.

Las diferencias en la participación y dedicación de los empleados reflejan el alcance de los programas, no su impacto social. La dedicación anual varía entre 4.5 y 24 horas por voluntario en diez empresas.

La falta de recursos e incentivos para documentar el voluntariado es un problema en República Dominicana. Vielka Polanco, del Centro Nacional de Fomento y Promoción de las Asociaciones Sin Fines de Lucro, resalta la importancia de cuantificar el voluntariado para visibilizar su aporte.

El informe de Naciones Unidas de 2026 estima que 2.100 millones de personas realizan trabajo voluntario cada mes. Sin embargo, en República Dominicana, no hay estadísticas específicas para cuantificar el trabajo voluntario a nivel nacional.