El agua de coco está ganando popularidad entre los consumidores dominicanos, impulsada por una mayor disponibilidad del producto y un creciente interés por la alimentación saludable. Actualmente, alrededor de diez industrias en el país procesan y envasan agua de coco, según Hecmilio Galván, director del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA). La expansión del producto se refleja en la multiplicación de puntos de venta en ciudades y carreteras, así como en supermercados que ahora ofrecen coco pelado.

El interés por el agua de coco está vinculado a sus propiedades nutricionales, especialmente su capacidad para hidratar y reponer electrolitos como el potasio. Sin embargo, su consumo debe ser moderado, ya que no es adecuado para todas las personas, como aquellas con enfermedades renales. La doctora Yaribel Calcaño advierte que, aunque el agua de coco puede ser una alternativa saludable a otras bebidas azucaradas, no es una bebida milagrosa ni desintoxicante.

El sector del coco en República Dominicana tiene potencial para crecer en exportaciones, que alcanzaron 3.4 millones de dólares hasta julio de este año. Osmar Benítez, presidente de la Junta Agroindustrial Dominicana, sugiere que el país podría aumentar significativamente sus exportaciones si se enfoca en ello.