El 11 de septiembre de 2001, 19 terroristas llevaron a cabo un ataque que dejó 2,977 muertos y 2,680 heridos, además de pérdidas económicas estimadas en 83,000 millones de dólares. Cuatro aviones fueron secuestrados, dos de los cuales impactaron las Torres Gemelas en Nueva York, otro el Pentágono en Virginia, y el cuarto cayó en Pensilvania tras la resistencia de pasajeros y tripulantes.
El impacto económico fue significativo, con pérdidas directas e indirectas relacionadas con los ataques al World Trade Center. La Oficina de Rendición de Cuentas de Estados Unidos identificó una evaluación que situaba las pérdidas en aproximadamente 83,000 millones de dólares de 2001.
Recientemente, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció la publicación de documentos que revelan que las autoridades ocultaron la toxicidad del aire en la Zona Cero tras los atentados. Se divulgarán más de 170,000 páginas de registros municipales que muestran la presencia de amianto en múltiples lugares examinados.




