El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ha decidido imponer un arancel del 25% a la mayoría de las importaciones provenientes de Brasil. El secretario de Estado, Marco Rubio, justificó la medida alegando que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, no ha negociado de buena fe con Washington.

Rubio afirmó que las políticas económicas de Lula son perjudiciales tanto para estadounidenses como para brasileños, y responsabilizó al gobierno de Brasil por no alcanzar un acuerdo comercial. Por su parte, el embajador comercial de EE.UU., Jamieson Greer, señaló que los aranceles buscan proteger los intereses económicos estadounidenses frente a prácticas comerciales desleales.

El gobierno brasileño, en respuesta, anunció que activará la Ley de Reciprocidad y llevará el asunto ante la Organización Mundial del Comercio. La presidencia brasileña criticó la medida estadounidense, destacando que Estados Unidos ha tenido un superávit comercial con Brasil en los últimos 15 años.