El gobierno de Donald Trump ha decidido pausar las citas para visas de inmigrante a nivel mundial. Esta medida se enmarca en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias, buscando evitar que nuevos inmigrantes se conviertan en una carga pública para Estados Unidos.

El Departamento de Estado ha implementado esta pausa desde principios de agosto en todas las embajadas y consulados estadounidenses. La suspensión permitirá una capacitación exhaustiva de los funcionarios consulares para evaluar a los solicitantes de manera integral.

Las visas de inmigrante, que permiten a extranjeros establecerse permanentemente en Estados Unidos, no serán procesadas temporalmente. Sin embargo, las visas de no inmigrante, como las de turismo o negocios, no están incluidas en esta medida.

El gobierno de Trump también ha introducido un programa piloto en República Dominicana que exige fianzas a ciertos solicitantes de visas de inmigrante. Esta fianza se aplicará a aquellos considerados con un alto riesgo de depender de beneficios públicos en Estados Unidos.