El Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. ha añadido 43 empresas chinas a la lista de entidades sancionadas bajo la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur (Uflpa). Esta medida, que entrará en vigor el 3 de agosto, busca impedir la entrada de productos fabricados por estas compañías, presuntamente vinculadas al trabajo forzoso en Xinjiang. La lista ahora incluye 187 entidades, un incremento del 30% desde su creación.
Las empresas sancionadas operan en sectores como aluminio, confección, cobre, algodón y procesamiento de tomates, y se sospecha que obtienen materiales de Xinjiang o participan en programas de traslado y contratación de grupos perseguidos. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, declaró que el objetivo es evitar que productos elaborados con "mano de obra esclava" ingresen al mercado estadounidense.
Desde la implementación de la Uflpa, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza ha bloqueado más de 24,300 envíos, valorados en cerca de 1,000 millones de dólares. Esta decisión es parte de la estrategia comercial de la Administración de Donald Trump para mantener aranceles globales y excluir productos vinculados a abusos laborales de las cadenas de suministro estadounidenses.




