El Pentágono ha anunciado su intención de transmitir en directo la ejecución del exmayor del Ejército Nidal Malik Hasan, condenado por el asesinato de 13 personas en Fort Hood, Texas, en 2009. Esta decisión ha generado una fuerte condena por parte de Naciones Unidas, que advierte que la retransmisión vulneraría la prohibición absoluta de la tortura. La ejecución está programada para el 3 de diciembre y se realizará en la misma base militar donde ocurrió el ataque.
La práctica de ejecuciones públicas ha sido históricamente controvertida en Estados Unidos, y la decisión de transmitirla en vivo marca un precedente sin equivalente en la historia reciente del país. Naciones Unidas ha expresado su preocupación por el impacto de esta transmisión, especialmente en menores de edad y su posible circulación sin restricciones en plataformas digitales.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defiende la medida como una forma de mostrar las consecuencias de crímenes graves, mientras que expertos en derecho penal cuestionan los efectos de tal exposición pública. La controversia también podría trasladarse a los tribunales, con posibles recursos legales que podrían retrasar la ejecución.




