La noche del jueves y la madrugada del viernes ofrecieron a los dominicanos un espectáculo astronómico impresionante: un eclipse lunar parcial que cubrió casi por completo la Luna, tiñéndola de tonos rojizos y cobrizos. El fenómeno alcanzó su punto máximo alrededor de las 12:12 de la madrugada, cuando aproximadamente el 96% de la Luna quedó sumergida en la sombra proyectada por la Tierra.
Este evento astronómico pudo ser observado a simple vista desde República Dominicana, sin necesidad de equipos especiales. A diferencia de un eclipse solar, contemplar un eclipse lunar no representa un riesgo para la visión, lo que permitió a muchos disfrutar del fenómeno desde sus hogares.
El eclipse comenzó alrededor de las 9:23 de la noche en Santo Domingo, con la entrada de la Luna en la penumbra terrestre. La transformación se hizo evidente cerca de las 10:33 de la noche, cuando la sombra más oscura de la Tierra comenzó a cubrir el disco lunar, alcanzando su máxima extensión pasada la medianoche.
El cambio de color de la Luna, que adquirió tonalidades rojizas y cobrizas, se debe al comportamiento de la luz solar al atravesar la atmósfera terrestre. Este fenómeno, similar al que se observa durante amaneceres y atardeceres, fue uno de los aspectos más destacados del eclipse.




