La escoliosis, una condición que suele desarrollarse durante la adolescencia, puede ser detectada tempranamente mediante la observación de la espalda del niño, según el doctor Piero Perrone. El especialista enfatiza que no todos los casos requieren cirugía, pero advierte sobre las graves consecuencias de dejar evolucionar la enfermedad sin tratamiento. Perrone sugiere que los padres realicen una evaluación sencilla en casa para detectar posibles señales de alerta, observando la simetría del pliegue del talle cuando el niño se inclina hacia adelante.
El médico explica que la mayoría de los casos de escoliosis no requieren intervención quirúrgica, ya que existen parámetros bien establecidos para determinar cuándo una curvatura dejará de progresar. Sin embargo, advierte que las curvas mayores a ciertos parámetros pueden necesitar tratamiento quirúrgico, especialmente en pacientes que aún están en crecimiento. Dejar evolucionar una escoliosis severa puede provocar complicaciones que afectan distintos órganos del cuerpo, incluyendo hipertensión pulmonar y reducción del espacio para las vísceras abdominales.
Perrone también menciona que investigaciones muestran una reducción en la expectativa de vida de quienes padecen escoliosis severa y no reciben tratamiento. Además, recomienda que el peso de las mochilas escolares no exceda el 15% del peso corporal del menor para evitar sobrecargas en la espalda.




