Seis personas han sido acusadas en Massachusetts por presuntamente organizar matrimonios fraudulentos para facilitar el estatus migratorio de extranjeros en Estados Unidos. La principal acusada, Jennifer González, habría dirigido esta operación durante más de una década, generando cientos de miles de dólares anuales. Junto a ella, otras cinco personas enfrentan cargos de conspiración para albergar a extranjeros en situación irregular y fraude matrimonial.
La Fiscalía federal de Boston informó que los acusados cobraban entre 38,000 y 40,000 dólares por cada matrimonio simulado. González, residente en Fall River, supuestamente pagaba a ciudadanos estadounidenses para que contrajeran matrimonios falsos con extranjeros. La investigación reveló que la acusada utilizaba las ganancias para adquirir propiedades en República Dominicana.
Las autoridades alegan que los implicados organizaban entre 18 y 20 matrimonios fraudulentos al año y que los clientes realizaban pagos mensuales para mantener la apariencia de un matrimonio legítimo. Los cargos presentados podrían conllevar penas de hasta 10 años de prisión y multas de hasta 250,000 dólares.




