La República Dominicana, conocida por su tierra fértil y diversidad agrícola, enfrenta un desafío significativo: las bajas remuneraciones en el sector agrícola y ganadero. Estas actividades, esenciales para la alimentación, suelen ofrecer algunos de los salarios más bajos del país, según un estudio del Instituto de Investigación Socioeconómica de la UASD.

El economista Francisco Tavárez destacó que, a pesar de un aumento del 25% en el salario mínimo para operadores de maquinaria agrícola, muchos trabajadores del campo aún perciben ingresos insuficientes. Las regiones fronterizas, como Independencia y Bahoruco, presentan niveles de pobreza laboral superiores al 50%, lo que resalta la necesidad de mejorar las infraestructuras y generar empleos mejor remunerados.

El estudio también revela que, aunque la productividad laboral aumentó un 34% entre 2016 y 2025, los salarios reales solo crecieron un 12.3%. Esta disparidad podría desincentivar a los jóvenes de ingresar al sector agrícola, lo que subraya la importancia de mejorar las condiciones laborales y agregar valor a la producción agrícola.