La inversión del Estado dominicano en instalaciones deportivas de primer nivel para los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 plantea ahora el desafío de garantizar su uso permanente sin comprometer su conservación. Las instalaciones deben ser utilizadas, pero el uso intensivo sin mantenimiento adecuado puede llevar a su deterioro, requiriendo nuevamente recursos públicos para su rehabilitación.
El país tiene la oportunidad de cambiar hacia un modelo de uso responsable y mantenimiento permanente, asegurando que las selecciones nacionales dispongan de instalaciones adecuadas sin limitar el acceso de federaciones, ligas o clubes. El uso de estas instalaciones debe realizarse bajo reglas claras que establezcan responsabilidades sobre su operación, mantenimiento y conservación.
El Ministerio de Deportes, liderado por Kelvín Cruz, podría establecer criterios generales y convenios específicos para el uso de estas instalaciones. Un ejemplo es el Estadio Olímpico Félix Sánchez, donde se busca aplicar un nuevo esquema de uso compartido que garantice la preservación de sus componentes mientras se permite la realización de diversas actividades.
El objetivo es que el uso compartido no reduzca la vida útil de las instalaciones ni comprometa su función deportiva original. Se propone un levantamiento técnico de las áreas para determinar su uso adecuado, asegurando que el patrimonio deportivo esté ordenado de cara al futuro.




