Las maestras del sistema de educación preuniversitaria en la República Dominicana enfrentan dificultades al gestionar sus licencias por maternidad. Se les obliga a buscar y pagar a un sustituto durante el periodo de licencia, contraviniendo la normativa vigente que asigna esta responsabilidad a la dirección del centro educativo y al distrito escolar.
El costo del sustituto asciende a RD$30,000 mensuales, lo que representa un desajuste económico significativo para las maestras. Además, el Ministerio de Educación suele tardar un año en reembolsar estos fondos, complicando aún más la situación.
La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) no ha abordado públicamente esta problemática, a pesar de que en privado aconseja a las maestras no realizar estos pagos. Esta falta de acción pública ha generado críticas hacia el gremio por no defender los derechos de sus agremiadas.
La práctica de exigir a las maestras que paguen a sus sustitutos es ilegal y va en contra de la normativa establecida, afectando los derechos fundamentales de las docentes.




