El Ministerio de Finanzas y Precios de Cuba ha emitido una resolución que establece beneficios fiscales para empleadores y personas con discapacidad. Esta medida, que entra en vigor este miércoles, permite a las empresas y talleres que contratan a personas con discapacidad deducir el 150% de los gastos de salarios y contribuciones a la seguridad social del impuesto sobre utilidades. Además, se fija un tipo impositivo del 30% para el aporte por rendimiento de la inversión estatal en las entidades beneficiadas.

La resolución también exime del pago del impuesto sobre ventas y servicios a los actores económicos que realicen ventas mayoristas de insumos a estas empresas y talleres. La Oficina Nacional de Administración Tributaria supervisará el control de estos beneficios. Estas medidas forman parte de un paquete de reformas económicas y sociales que busca liberalizar y descentralizar la economía cubana, afectada por una profunda crisis.