El Gobierno de Cuba ha rechazado el anuncio del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella Otero, de cerrar la embajada colombiana en La Habana. La isla considera esta medida como un "acto de subordinación" a la política de agresión de los Estados Unidos. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, esta decisión se aleja de las históricas relaciones de amistad entre ambos países.
La cancillería cubana destaca que, de concretarse esta decisión, se evidenciaría una clara subordinación del próximo gobierno colombiano a la política de división promovida por Estados Unidos. Además, Cuba mantiene una relación bilateral fluida con Colombia, con avances en el ámbito económico-comercial y en la cooperación académica.
El presidente electo de Colombia anunció que cerrará al menos catorce embajadas, incluyendo las de Cuba, Haití y Nicaragua, como parte de una reorganización diplomática. De la Espriella afirmó que estas medidas no significan romper relaciones diplomáticas, salvo con Cuba y Nicaragua, con quienes no mantendrá vínculos.




