La Policía Nacional de República Dominicana enfrenta críticas por el uso de la fuerza en intervenciones que han resultado en muertes. Actualmente, la institución tiene 53,877 órdenes de arresto pendientes, superando el número de agentes en sus filas, que asciende a 43,464. Juristas y organizaciones civiles han pedido límites al uso de la fuerza y una revisión de las prácticas policiales.
El presidente Luis Abinader ha instado a las personas con órdenes de arresto a entregarse, mientras el Gobierno refuerza la seguridad ciudadana. Sin embargo, el Instituto Dominicano de Derecho Penal ha solicitado un "alto al fuego" en respuesta a las muertes durante operativos. La Fundación Institucionalidad y Justicia también ha llamado a garantizar que el uso de la fuerza respete la Constitución y las leyes.
El debate sobre el uso de la fuerza policial se intensifica en medio de un endurecimiento del discurso gubernamental contra la delincuencia. Las autoridades han sido instadas a garantizar investigaciones independientes sobre los casos de muertes en intervenciones policiales.




