La cumbre de biodiversidad de la ONU, celebrada en Ereván, Armenia, concluyó con la adopción de acuerdos importantes por casi 200 países. Estos acuerdos buscan reencaminar los esfuerzos globales para detener la destrucción de la naturaleza de aquí a 2030. A pesar de las tensas negociaciones, se logró aprobar textos cruciales que instan a los países a acelerar sus esfuerzos para cumplir con el pacto histórico de 2022.
Durante las discusiones, se abordaron temas como la reforma de subvenciones perjudiciales para la naturaleza y la búsqueda de nuevas fuentes de financiación para la conservación. La Unión Europea presionó para que economías emergentes como China contribuyan al financiamiento global de conservación. Además, se discutieron las bases científicas que guían la política mundial de protección de la naturaleza, con algunos países acusados de intentar debilitarlas.
La próxima cumbre, COP18, se celebrará en Ecuador en 2028, continuando con los esfuerzos para proteger la biodiversidad a nivel global.




