Miguel Antonio Valenzuela falleció el 15 de julio en el Hospital Regional Docente Juan Pablo Pina, dos días después de ser liberado de un destacamento policial en San Cristóbal. Según la autopsia del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), murió por leptospirosis, pero su familia cuestiona esta versión y sospecha de maltrato durante su detención.
Valenzuela había sido detenido el 8 de julio por presunta posesión de un verifón para venta de lotería. Su familia exige una investigación exhaustiva e independiente, alegando que Valenzuela relató haber sido golpeado por un agente policial. El caso ha generado protestas y cuestionamientos sobre las condiciones de detención y el trato policial.
El presidente Luis Abinader fue consultado sobre el caso y afirmó que las investigaciones están en curso. La familia, junto a abogados y organizaciones de derechos humanos, ha solicitado la intervención de la Procuraduría General para asegurar una investigación imparcial.
La Fiscalía de San Cristóbal sostiene que se cumplió con los procedimientos legales durante la detención de Valenzuela. Sin embargo, la familia desconfía de la capacidad de la Fiscalía local para llevar a cabo una investigación objetiva.




