El empresario Juan Francisco López Chapor fue internado en un centro psiquiátrico contra su voluntad, en medio de un conflicto legal que involucra un divorcio y una disputa por bienes millonarios. Su abogado, Héctor Quiñones, asegura que no existía una razón médica para su internamiento, mientras que la defensa de la psiquiatra involucrada, Ylsa Emperatriz Quero Cabrera, sostiene que ella solo recomendó una observación de 24 horas.
El Ministerio Público acusa a la esposa de López Chapor, Nancy Estervina de Jesús, de coordinar el traslado del empresario al centro de salud mental, supuestamente por indicación de la psiquiatra. La defensa de Quero Cabrera niega que ella ordenara el internamiento y afirma que llegó al lugar horas después de que López Chapor fuera llevado allí.
El caso ha generado discrepancias entre las partes sobre los motivos del internamiento y el papel de la psiquiatra. Quiñones afirma que el diagnóstico de "adicción a la pornografía" fue utilizado para justificar el internamiento, mientras que el abogado de Quero Cabrera niega que su defendida haya prescrito medicamentos o indicado un internamiento prolongado.
La Procuraduría General de la República ha solicitado prisión preventiva para Quero Cabrera como presunta cómplice en un caso de violencia intrafamiliar. La investigación podría incluir la Ley de Salud Mental, que regula los internamientos involuntarios y establece criterios clínicos y legales para su aplicación.




