El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá para abordar la situación de violencia en Haití, tras una masacre en Kenscoff que dejó 47 muertos. La ONU ha reportado más de 3,000 muertes en el país en los primeros meses del año, en medio de una crisis humanitaria y de seguridad.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó el ataque y pidió a las autoridades haitianas que los responsables sean llevados ante la justicia. La Fuerza de Supresión de Pandillas, avalada por la ONU, busca reestructurar la seguridad en el país, pero enfrenta desafíos significativos.
La violencia se ha extendido más allá de los barrios tradicionales de Puerto Príncipe, afectando también a zonas del departamento de Artibonito. La situación ha desplazado a 1.4 millones de personas y ha dejado a 5.8 millones en inseguridad alimentaria.




