El 20 de octubre de 1961, la juventud dominicana protagonizó una de las más importantes efemérides de lucha contra la tiranía trujillista. En la calle Espaillat, grupos de estudiantes, apoyados por los residentes, declararon territorio libre a Ciudad Nueva y resistieron con barricadas y objetos improvisados.
La represión policial trujillista resultó en sangre derramada, con Tirso Roldán Vargas Almonte como símbolo de la jornada. La indignación popular creció tras las declaraciones del presidente Joaquín Balaguer, quien felicitó a la Policía Nacional por su actuación.
Este evento histórico es recordado como un ejemplo de valentía juvenil frente a la opresión. En su 65 aniversario, se destaca la importancia de mantener viva la memoria de aquellos que lucharon por la libertad.




