El reciente terremoto en Colombia ha dejado un saldo de cerca de 300 muertos y daños económicos que podrían alcanzar los 30 billones de pesos, equivalentes a aproximadamente 9,500 millones de dólares. La ciudad de Cali, una de las más afectadas, se enfrenta a un proceso de reconstrucción que podría extenderse por tres años, mientras se avanza en la recuperación de las zonas devastadas.

El presidente Abelardo de la Espriella ha destacado el enorme desafío financiero que implica la reconstrucción, estimando que se necesitarán 7,800 millones de dólares para edificaciones y 1,700 millones para infraestructura pública. La tragedia ha dejado 289 personas fallecidas, 4,187 heridas y 143 desaparecidas, además de miles de viviendas destruidas o dañadas, afectando a más de 120,328 familias.

En Cali, la alcaldía ha iniciado una investigación para determinar posibles fallas en los códigos de construcción o irregularidades en la edificación de estructuras que colapsaron. El alcalde Alejandro Eder ha señalado la necesidad de un peritaje técnico independiente para evaluar el cumplimiento de las normas vigentes.

La comunidad internacional ha comenzado a movilizar ayuda hacia las zonas más afectadas, con países como Argentina enviando apoyo aéreo. Las áreas más impactadas incluyen el departamento de Chocó, además de Cali, Pereira y Manizales.