Christa Pike, una reclusa estadounidense, ha sido dada de alta del hospital de Nashville tras sobrevivir a dos inyecciones letales en Tennessee hace diez días. Sus abogados informaron que Pike ha sido trasladada de nuevo al Centro Debra K. Johnson, principal prisión femenina del estado, donde continuará recibiendo atención médica.
El equipo legal de Pike ha señalado que, aunque su salud física está mejorando, la experiencia le ha dejado secuelas psicológicas significativas, incluyendo dificultades cognitivas. El gobernador de Tennessee, Bill Lee, ha suspendido las ejecuciones previstas para lo que queda de 2026, tras el incidente con Pike, quien iba a ser la primera mujer ejecutada en el estado en casi 200 años.
Desde el restablecimiento de la pena capital en 1977, Tennessee ha ejecutado a 17 reclusos, y actualmente 42 personas permanecen en el corredor de la muerte en el estado.




