La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha aprobado un proyecto de ley que busca establecer el horario de verano de manera permanente en todo el país. Esta medida, que aún debe ser ratificada por el Senado, propone eliminar el cambio de hora estacional que se realiza en otoño y primavera. Los defensores argumentan que beneficiaría sectores como el turismo y el comercio, mientras que algunos estados agrícolas expresan preocupaciones sobre el impacto en sus actividades.
El proyecto de ley ha recibido un amplio apoyo bipartidista y sugiere que habría más horas de luz por la tarde durante el invierno. Sin embargo, esto también significaría amaneceres más tardíos, lo que podría afectar a los agricultores y a la seguridad vial de los estudiantes que se desplazan a clase en la oscuridad. Expertos en cronobiología advierten que el horario de verano permanente podría alterar los ritmos circadianos y aumentar la somnolencia matutina.
El debate sobre el horario de verano permanente no es nuevo en Estados Unidos, ya que se implementó brevemente en la década de 1970 bajo el presidente Richard Nixon. Sin embargo, fue revocado debido al descontento público por los amaneceres tardíos. A nivel internacional, la Unión Europea también ha discutido la eliminación de los cambios estacionales de hora, pero la propuesta sigue estancada por falta de consenso entre los países miembros.




