Las altas temperaturas en República Dominicana han provocado un aumento significativo en el consumo de energía eléctrica. El uso intensivo de acondicionadores de aire y abanicos ha llevado la demanda a niveles récord.
En el Gran Santo Domingo, la temperatura promedio en julio alcanzó los 36.1 grados Celsius, con una sensación térmica entre 43 y 48 grados. Este incremento ha generado sobrecarga en algunos circuitos, causando averías e interrupciones del servicio.
En Santiago Rodríguez, las temperaturas han llegado a 39.8 grados Celsius, con una sensación térmica de hasta 50 grados. El polvo del Sáhara ha contribuido a estas condiciones, manteniendo un ambiente caluroso y seco.
La demanda eléctrica ha superado los 4,400 megavatios, un aumento considerable respecto a los 3,000 megavatios habituales en horas pico. Las autoridades y empresas distribuidoras monitorean el sistema eléctrico ante estas condiciones climáticas.




