Un buque de carga iraní fue atacado en la madrugada del domingo frente a la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz. El incidente ha llevado a Irán a posponer una reunión con países vecinos sobre la gestión del transporte marítimo en la zona.
El gobernador de Qeshm culpó a un "enemigo terrorista" del ataque, que dejó un muerto y cuatro heridos. El ejército estadounidense no ha comentado sobre el incidente, mientras que el presidente Donald Trump se mostró evasivo al ser cuestionado sobre la participación de Estados Unidos.
La reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la región, programada para discutir esfuerzos conjuntos con Omán, fue aplazada. El tráfico marítimo en el estrecho sigue siendo bajo debido a los continuos ataques en la zona.




