La República Dominicana ha logrado ampliar el acceso a la educación y mejorar las condiciones laborales del magisterio, además de aumentar la inversión en el sector educativo. Sin embargo, estos avances no se han traducido en mejoras significativas en el aprendizaje, según el informe del Consejo Económico y Social (CES) sobre los primeros diez años del Pacto Nacional para la Reforma Educativa.

El estudio, elaborado por Magdalena Lizardo Espinal y Marygracia Aquino, destaca que la calidad educativa sigue siendo un desafío. Persisten diferencias entre el currículo y las prácticas pedagógicas, así como limitaciones en el acompañamiento a las escuelas.

El documento, publicado en 2026, reconoce avances como la jornada escolar extendida y la expansión de la educación inicial. No obstante, señala que las oportunidades educativas siguen siendo desiguales, con brechas territoriales y socioeconómicas que afectan el rendimiento estudiantil.

En cuanto al gasto educativo, el informe lo califica de histórico, pero advierte sobre problemas de eficiencia y calidad del gasto. La carrera docente también presenta desafíos, aunque se han mejorado las condiciones laborales y la formación.

El informe subraya la necesidad de un sistema de indicadores y metas explícitas para evaluar el Pacto. Además, propone concentrar esfuerzos en aprendizajes fundamentales y profesionalización docente hasta 2030, considerando el impacto de la pandemia en la equidad educativa.