Recientes sismos en el sureste de la República Dominicana han generado preocupación entre la población debido a la falta de activación de alertas telefónicas. Sin embargo, expertos afirman que las aceleraciones de estos temblores fueron bajas y no requerían alertas. Javier Rodríguez, director del Observatorio Sismológico del Instituto Politécnico Loyola, explicó que las aceleraciones registradas estaban por debajo de los estándares internacionales necesarios para activar alarmas.
La red de estaciones sísmicas del Instituto Politécnico Loyola midió las aceleraciones del suelo, destacando que Miches registró la vibración más alta con 0.08 m/s², mientras que en otras áreas del sureste las mediciones fueron aún menores. Según el catálogo del instituto, se registra un sismo de este tipo al mes, y lanzar alertas por vibraciones leves podría causar caos innecesario.
El pasado domingo 27, un temblor de magnitud 5.6, según la UASD, despertó las alarmas de la población. Este sismo, localizado al norte de La Romana, fue precedido por otro de magnitud 4.3 en el municipio de Guerra, manteniendo en alerta a las autoridades sismológicas.




