El Ministerio Público informó que el informe preliminar de autopsia realizado por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) a la niña Willianny María Camacho García descarta, por el momento, que su muerte haya sido consecuencia de mala práctica médica o agresiones físicas. El fiscal titular de Espaillat, Yorelbin Rivas, explicó que los hallazgos preliminares indican que la menor presentaba condiciones médicas preexistentes que llevaron a su fallecimiento.
Según el informe, la niña padecía macrocefalia y cardiomegalia, lo que desencadenó su muerte. Las conclusiones preliminares no respaldan las denuncias de maltrato físico. El documento señala que el caso sigue pendiente de estudios histopatológicos y toxicológicos, y advierte que las conclusiones podrían modificarse con nuevos elementos de prueba.
La muerte ocurrió el 24 de julio en el Hospital Toribio Bencosme, tras ser trasladada por vómitos y malestares. La Fiscalía de Niños, Niñas y Adolescentes de Espaillat abrió una investigación que abarca tanto la actuación del personal médico como el entorno familiar de la menor. La investigación continuará abierta hasta recibir los resultados definitivos de los estudios complementarios.




