Al menos veinte personas murieron tras un ataque de bandas armadas en la madrugada de este lunes en Kenscoff, al este de Puerto Príncipe. Algunos medios locales elevan la cifra de víctimas hasta los 40, lo que llevó al Gobierno de Haití a declarar a todas las fuerzas de seguridad en máxima alerta.
El ataque incluyó el incendio de varias casas y vehículos, y provocó protestas de los residentes por la falta de protección. El Gobierno expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y anunció medidas para restablecer el orden, aunque no ofreció cifras oficiales de fallecidos.
La Policía intervino para repeler el ataque, que también dejó heridos y afectó a una iglesia que servía de refugio para desplazados. Las bandas armadas buscan consolidar su presencia en Kenscoff, una zona estratégica cerca de Jacmel, que hasta ahora había estado al margen de la violencia.
La ONU reporta que la violencia en Haití ha causado miles de muertos y heridos este año, además de secuestros y violencia sexual. La inseguridad alimentaria afecta a más de la mitad de la población, y el desplazamiento ha alcanzado niveles sin precedentes.




