Las astronautas Jessica Meir, de la NASA, y Sophie Adenot, de la Agencia Espacial Europea, completaron una caminata espacial de casi siete horas fuera de la Estación Espacial Internacional. Durante la misión, enfrentaron un problema de movilidad en uno de los trajes espaciales.
El inconveniente surgió cuando Adenot tuvo dificultades para mover el brazo izquierdo, lo que fue atribuido a un arnés del calefactor del guante que limitaba el movimiento. La situación se resolvió al ajustar la cremallera del traje, permitiendo a las astronautas continuar con sus tareas.
Además de instalar un reflector para facilitar el acoplamiento de naves, las astronautas cambiaron una cámara de alta definición y tomaron muestras del exterior del laboratorio orbital. El Centro de Control de la Misión decidió posponer algunas tareas debido al retraso acumulado durante la caminata.
Esta salida marca la cuarta caminata espacial en menos de un mes y destaca la importancia de estas misiones para el mantenimiento de la EEI, que se planea desmantelar en 2030. La estación ha sido un símbolo de colaboración internacional desde su puesta en operación en 1998.




