La Asociación de Representantes, Agentes y Productores Farmacéuticos (ARAPF) y la Asociación de Industrias Farmacéuticas Dominicanas (Infadomi) han expresado su preocupación por el nuevo modelo de compras del Servicio Nacional de Salud (SNS). Según estas organizaciones, el esquema podría generar desabastecimiento de medicamentos en hospitales públicos y afectar la competencia entre proveedores.
El SNS ha ordenado que al menos el 80% de las adquisiciones de medicamentos y suministros se realicen a través del Programa de Medicamentos Esenciales y Central de Apoyo Logístico (Promese/CAL) y del Laboratorio Químico Dominicano (Laboquidom). ARAPF e Infadomi advierten que esta centralización podría limitar la capacidad de respuesta ante emergencias y afectar la calidad de los tratamientos.
Las asociaciones también cuestionan la inclusión de Laboquidom como canal obligatorio, argumentando que esto podría desplazar a los laboratorios locales y afectar la producción nacional. Solicitan al SNS revisar la medida para asegurar que no se comprometa la disponibilidad y calidad de los medicamentos.




