Los propietarios de la discoteca Jet Set, Antonio y Maribel Espaillat, podrían enfrentar hasta 20 años de prisión tras la variación de la calificación jurídica a "homicidio por dolo eventual". El juez Franny González falló a favor de los familiares de las víctimas, aumentando significativamente la posible condena que inicialmente era de un máximo de dos años.

La decisión se basó en informes técnicos y testimonios que revelaron la sobrecarga extrema del techo de la discoteca, indicando una "indiferencia culposa" de los dueños al ignorar los riesgos de instalar equipos pesados sin estudios previos. El caso, que dejó 236 fallecidos y más de un centenar de heridos, será reasignado a un nuevo Tribunal Colegiado para iniciar el proceso desde cero.

El magistrado González subrayó la necesidad de un análisis exhaustivo bajo los parámetros del dolo eventual, destacando que la tragedia no fue un accidente, sino el resultado de decisiones inadecuadas para reducir costos. El expediente ha sido declinado a la presidencia de la Cámara Penal del Distrito Nacional para su reasignación.